
Presenciar un combate entre dos elefantes macho es una experiencia inolvidable. La fuerza desplegada es similar a la de dos boxeadores de peso pesado en el ring, donde cada movimiento está calculado y no se desperdicia nada. Estos intensos enfrentamientos suelen producirse cuando un elefante macho entra en "musth", un periodo marcado por el aumento de la producción de testosterona.
