Nadie está del todo seguro de por qué suceden estas cosas, pero suceden y es a la vez molesto y divertido. Molesto para quienes tienen que sufrir las consecuencias directas (o quienes empatizan con dichas consecuencias) y divertido para todos los demás.
Con esto nos referimos, por supuesto, a casos en los que alguien tenía un solo trabajo que hacer y logró pifiarla de la peor manera imaginable. Y, por supuesto, todo quedó documentado gracias a Internet. Ya sabes qué hacer.











