Sin embargo, si te sientes incómodo por la falta de una razón aparente en estas imágenes, eso no significa automáticamente que haya algo mal en ti. Es humano sentirse incómodo ante la ambigüedad, al menos hasta cierto punto.
En Internet, la frase «preferiría que no» se popularizó gracias al filósofo Slavoj Žižek. Tomó prestadas estas palabras del cuento de Herman Melville 'Bartleby, el escribiente: Una historia de Wall Street'.
En él, el protagonista Bartleby, un empleado obediente y productivo, empieza a responder a todas las peticiones de trabajo con un «preferiría que no». Cada vez trabaja menos y, en su lugar, se pasa el día mirando por la ventana a una pared de ladrillos. El patrón de Bartleby intenta razonar con él, pero los intentos son inútiles. Un día, el empleador llega a la oficina y descubre que Bartleby se ha mudado a su casa, y las cosas se ponen cada vez más raras.
La negativa de Bartleby, expresada en sus «preferiría que no», desbarata el orden existente. No hace nada, pero ese nada resulta ser mucho más eficaz que «hacer algo».
Espero que algún día todos seamos tan imperturbables como Bartleby.























