Todos tuvimos ese corte de pelo que nos perseguirá para siempre. En mi caso, el flequillo que me salió fatal en la adolescencia. Las fotos todavía me atormentan 20 años después.
Pero no soy la única. Baja un poco y encontrarás gente
compartiendo peinados tan malos y divertidos que, de repente, tu propio flequillo de adolescente te parecerá un éxito.
Hay peinados de hobbit, rastas salvajes e incluso famosos con
peinados cuestionables.
Pero no se trata solo de los
cortes de pelo. A veces son las historias detrás de ellos las que los hacen inolvidables.
Como alguien que deja que sus alumnos de octavo le corten el pelo cada año al graduarse. O un chico que decidió cortarse el pelo él mismo y acabó pareciéndose a George Washington. Sinceramente, estas publicaciones me hicieron sentir un poco mejor por un segundo, después de todos mis
cortes de pelo fallidos.