"Cuando tenía 20 años iba a tomar un atajo a través del parque local cuando me di cuenta de que la valla había sido cerrada. Decidí escalar por encima de la reja, me resbaló el punto de apoyo y se me enganchó la cara por dos sitios. Los barrotes me atravesaron la cara. Por suerte, el trabajador del parque se dio cuenta de qué había pasado y llamó a una ambulancia.
Sentía que mi aspecto había sido arruinado por el accidente, pero seguí como si nada. A menudo la gente piensa que he estado en una pelea o he sufrido un ataque de cuchillo, así que piensan que soy una mala persona."