Un informe reciente sugiere que en 2050 más del 68% de la población mundial vivirá en ciudades, lo que supone el crecimiento de 2.500 millones de personas desde la actualidad. Y para satisfacer las necesidades de los ciudadanos, las ciudades están invirtiendo mucho en infraestructura y edificios, y buscan constantemente soluciones óptimas para atender a esta enorme población.
Según Robert Puentes, presidente y director general del Eno Center For Transportation, un grupo de reflexión sin fines de lucro cuya misión es mejorar la política y el liderazgo en el sector del transporte, una infraestructura bien desarrollada es mucho más de lo que parece. Puentes sostiene que unas carreteras deterioradas equivalen a una economía deficiente.
“El hormigón, el acero y el cable de fibra óptica son los componentes esenciales de la economía. Las infraestructuras posibilitan el comercio, impulsan a las empresas, conectan a los trabajadores con sus puestos de trabajo, crean oportunidades para las comunidades en crisis y protegen a la nación de un entorno cada vez más imprevisible”, comenta Puentes.
Además, según Puentes, las infraestructuras son la espina dorsal de cualquier economía sana e incluyente, desde la inversión privada en sistemas de telecomunicaciones, redes de banda ancha, ferrocarriles de carga, proyectos energéticos y oleoductos, hasta el gasto público en transporte, agua, edificios y parques.
Por increíble que parezca, el análisis de la institución Brooking de los datos de la oficina de estadísticas laborales reveló que 14 millones de personas tienen empleos en ámbitos directamente relacionados con las infraestructuras. Pensemos en los ingenieros de locomotoras, los pilotos de líneas aéreas o los camioneros: estas profesiones representan casi el 11% de la mano de obra del país.
Puentes explica que Estados Unidos ha experimentado un enorme crecimiento demográfico, con 25 millones de personas más en los últimos 10 años, que se concentran en las 50 mayores áreas metropolitanas: “Esto supondrá nuevas exigencias para unas infraestructuras ya sobrecargadas. Las áreas metropolitanas deben estar preparadas para adaptarse no solo para abastecer a millones de nuevos clientes, sino que también para ayudar a los residentes más pobres. Muchos de ellos no tienen trabajo y así tendrán más oportunidades de poder encontrar un empleo”.
“A pesar de la importancia de las infraestructuras, Estados Unidos no ha gastado lo suficiente para mantenerlas y mejorarlas. Estas representan alrededor del 2,5% de la economía, frente al 3,9% que se gasta en Canadá, Australia y Corea del Sur, el 5% en Europa y el 9-12% en China”, continúa explicando Puentes.
Y también comentó que Estados Unidos debe gastar al menos 150.000 millones de dólares al año en infraestructuras hasta 2020 para satisfacer sus necesidades. Esto añadiría un 1,5% al crecimiento económico anual y crearía al menos 1,8 millones de puestos de trabajo. La pregunta es: ¿Lo harán?
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Está deshabitada excepto por una red de 22 kilómetros de muros de piedra, construido por los habitantes de una isla cercana para separar los campos de cultivo de los viñedos.

























