"El año pasado tuve una operación para corregir mi escoliosis. La experiencia de estar en el hospital y del proceso de recuperación ha sido increíblemente aleccionadora. Tengo un nuevo respeto por mi cuerpo. Es un cuerpo práctico, funciona. Puedo correr, bailar, saltar y ya no me preocupan las "áreas problemáticas" como antes. Me siento muy liberada y afortunada por haberme dado cuenta de lo genial y capaz que es mi cuerpo."