Incluso cuando vivimos con una familia a la que queremos, algunos días pueden ser un infierno. Dicen que la familiaridad engendra desprecio, y eso puede ser cierto en casos como los de este post, en el que exploramos algunos de los aspectos más molestos de la vida familiar.
Algunos pueden ser el resultado de niños que aún no han comprendido del todo algunos de los principios del buen comportamiento social. Otros pueden ser el resultado de adultos que se las arreglaron para crecer sin que nunca les enseñaran los principios del buen comportamiento social. En cualquier caso, pueden hacer que la vida familiar sea realmente molesta, ¡por mucho que los queramos!