El efecto de ver a una persona de rostro lampiño salir de las sombras luciendo una barba en toda regla es innegable. Piensa en la primera vez que, como sociedad, vimos las maravillas que un poco de pelo distribuido de forma táctica en Keanu Reeves o Chris Hemsworth puede hacer a unas facciones ya de por sí encantadoras. Y no hablemos de George Clooney... Aunque, todavía no estamos seguros acerca del Príncipe Harry (por otra parte, no es del todo sorprendente que se le ordenara afeitarse esa "cosa" de la cara).
Inspirados por la curiosidad o por la falta de maquinillas de afeitar, muchos hombres de todo el mundo han probado a ver si sus rostros son adecuados para lucir un sexy look de leñador. Del mismo modo que las cazadoras de cuero y las gafas de aviador, no son para todo el mundo. Pero cuando un hombre lo consigue, la gente también tiene que verlo. Y con eso, queridos pandas, os presentamos a un puñado de hombres que dejaron que la testosterona hiciera su magia y nos mostraron sus transformaciones de cara de bebé a barba de tres días.