La pequeña Serafina Murphy, fotografiada pocos días después de una cirugía de corazón que le salvó la vida, para reparar un orificio en el Hospital Infantil Ann & Robert H. Lurie de Chicago. Cuando le preguntaron por qué se había levantado tan pronto, su respuesta fue adorable. Respondió que sus pantuflas de Hello Kitty le hacían sentir mejor.