La erupción del volcán Taal en la isla principal de Filipinas ha causado un caos indescriptible, y casi medio millón de personas han tenido que ser evacuadas de sus alrededores. Toneladas de cenizas del volcán han destruido casas e infrastructuras, destruyendo los cultivos y el ganado del que dependían los habitantes. Miles, y pronto cientos de miles de personas, se encuentran en los centros de evacuación, que tienen dificultades para proveer a la gente en sus necesidades básicas.
Aunque la situación parece desoladora en los refugios donde están los evacuados, la gente intenta no desanimarse y sacar una sonrisa, vistiéndose con la ropa más rara que han recibido de donaciones internacionales. Intentando proporcionar lo necesario para las víctimas del desastre, la gente ha metido de todo en las cajas de donaciones, desde vestidos de fiesta a uniformes de trabajo.
Aunque estas extrañas prendas donadas no ayudarán mucho a que la gente se recupere, al menos proporcionan algo de diversión a las personas que no pueden abandonar estos refugios.











