Para algunas personas, tener citas es algo muy importante en la vida. Y, el solo hecho de salir con alguien nos hace sentir a todos de la misma manera —aunque te consideres un gurú de las citas o seas de los que salen muy de vez en cuando—: mucha emoción y nerviosismo antes de la cita o una decepción total después de ella. Estamos de acuerdo en que las historias bellas y prometedoras son algo que debemos reservar para contarles a nuestros mejores amigos luego, pero… ¿qué hacemos con la angustia e incredulidad que nos dejan aquellas citas que salen mal?
En esta ocasión, Reddit le pidió a su comunidad que compartiera los motivos más banales por los que los usuarios se negaron a darle una segunda oportunidad a su cita. La gente abrió sus corazones y dio algunas respuestas, no solo muy interesantes, sino que también nunca antes vistas, así como también muchas otras razones con las que probablemente nos hayamos encontrado a lo largo de nuestra propia experiencia con las citas.
¿Puedes identificarte con alguna de estas situaciones, o tienes una historia mejor sobre por qué no pudiste decir “sí” a una segunda cita? ¡Comparte tus opiniones y experiencias en los comentarios!
#21
Hacía esto de elevar su voz al final de cada cosa que decía, haciendo que todo sonara como si fuera una pregunta.
Me harté de hablar con él a los 10 minutos.
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#22
Dijo que le haría un chequeo médico a todas las mascotas que tuviera. Me sentí un poco molesta por su insinuación de que no estaba cuidando bien de ellos y encima no era veterinario.
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#23
No fui yo quien buscó una razón banal para no seguir saliendo, sino que me la dieron a mí. Cuando iba a la universidad, una chica no quiso tener una segunda cita conmigo porque mi dormitorio estaba muy limpio.
(Edito para agregar: Lo que me dijo un amigo en común fue que una habitación tan limpia solo podía significar que era gay, así que por eso no quería salir conmigo).
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#24
Era MUY alérgico al maní. Como tostadas con mantequilla de maní casi todos los días y no quería renunciar a ellas.
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#25

Un chico en una aplicación de citas me dijo que no saldría conmigo porque no me gustaban las ostras.
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#26
Todo estaba yendo de maravilla, pensaba que era una chica increíble y habíamos estado saliendo durante dos meses. Fui a su casa por primera vez y aunque estaba un poco desordenada, no creí que fuese nada del otro mundo. Entonces fui al baño y levanté el asiento del inodoro… la parte debajo del asiento del inodoro se encontraba tan sucia que no creo que alguna vez se le hubiese ocurrido limpiarla. De ahí en adelante, lo único en lo que podía pensar cada vez que estaba con ella era en ese asiento repugnante.
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#27
En una salida pidió una hamburguesa sin patatas fritas, y yo pedí una con patatas incluidas: se terminó comiendo todas las mías. Su justificación fue que como yo no estaba comiéndolas, probablemente no las quería. Le pregunté: “Si no hubiese querido patatas, ¿por qué las habría pedido?”
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#28
No fui yo, pero alguien con quien trabajaba no quería tener citas con un hombre increíblemente guapo, exitoso y amable porque “llevaba muchas cosas en los bolsillos”.
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#29
Era una chica a la que tenía que explicarle todo. Todo.
Hasta el día de hoy no sé si era increíblemente tonta o era muy mala tratando de mantener conversaciones.
¿Recuerdan a ese chico que fingía no saber lo que era una patata? Hablar con ella era exactamente igual.
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