Te lo estás pasando bien con los amigos y quieres recordar el feliz momento, así que os reunís todos para haceros una foto. En el móvil tiene buen aspecto, así que la guardas. Unos días después, abres la imagen en tu ordenador para subirla a redes sociales, pero aquí ves un problema. Ese amigo, el que arruina las fotos en grupo, ha vuelto a hacerlo. Te ríes, pero tomas nota mental de asesinarlo.
Pero, ¿te reconfortaría si te dijera que los perros tienen el mismo problema? Echa una ojeada a estos, por ejemplo. Cuando Kikko, Sasha y Momo posan para su dueña Yoko, Hina siempre encuentra el modo de sabotear la foto. Seguramente piensa que es para romper la tensión, pero sabemos que es un modo de rebelión.











