Desde un crujido cuando se nos cae el móvil por accidente hasta el chirrido de los neumáticos y un choque, hay sonidos que inducen una sensación fisiológica de pavor. Pero cuando se disipa, y si no son nuestros objetos los dañados, la curiosidad suele apoderarse de nosotros y queremos ver qué clase de destrozo se ha producido.
El grupo online "That Looked Expensive" (Eso parecía caro) reúne ejemplos de todo el mundo en los que errores, desgracias y accidentes se cebaron con objetos de aspecto costoso. Así que, tanto si te da escalofríos como si experimentas un profundo grado de "schadenfreude" , no dejes de votar tus favoritos y comentar tus propias historias a continuación.
#24 Sí, señor, puedo confirmarle que su paquete está en camino en un buque portacontenedores

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