Dicen que para los hombres, su hogar es su castillo. Quizá sea verdad, pero solo hasta que un gato se autoinvita y reclama el lugar como suyo. Y esto no es tan raro como piensas. Solo tienes que ir a ver el grupo de Facebook "Mi casa, no mi gato" y lo verás.
Tiene 40800 miembros que comparten constantemente fotos de los visitantes inesperados que reciben. Desde atigrados dormilones a pelirrojos juguetones, parece que explorar casas de desconocidos es algo universal para los felinos.
#22 Finn, el gato mensajero que siempre vuelve. Dejo mensajes en su collar para sus otros dueños

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#24 Mi gata no me deja tocarla, no es cariñosa. Cuando la cuidó mi suegra, se dejaba coger en brazos. Al parecer, vino una doble suya

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#25 Me he comprado una casa nueva y este es el primer vecino que me da la bienvenida

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#26 Mi perro lo encontró en el jardín y lo ha adoptado

Lo bañamos, le quitamos las pulgas y alimentamos, y ahora está durmiendo.
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#28 Mi casa, pero no mi... ¿gato?

Le dejamos comida a un gato callejero en el jardín que nos visita a menudo. El plato siempre está vacío, pero parece ser que este es quien viene a comerse las sobras
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#29 Mi coche, no mi gato

Estaba debajo de mi coche, en muy mal estado y lleno de pulgas. Lo llevamos al veterinario enseguida.
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#31 No es mi gato, pero ahí estaba echándose la siesta cuando fui a por agua para regar las plantas

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#32 Este gato Casanova del barrio, que no paraba de ligar con gatas, ha sido esterilizado. Y ahora hace yoga en mi salón

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#35 Mi perro, pero no mi gato. Es un gato silvestre que pasa el rato por aquí. A nosotros nos tolera, pero a nuestro perro Kane lo adora

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#39 Mi casa, mi gato blanco y uno gris que no es mio, pero parecen llevarse bien

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#40 Este es mi jardín. Estos no eran mis gatos, pero ahora sí lo son

Mamala, la madre, llevaba años por el barrio y por mi jardín, trayendo gatitos al mundo para enseñarles a cazar y demás. Nunca se dejó tocar. Un día, tuvo una camada de 4 y se quedó en mi jardín, y en invierno se colaron en el dormitorio. Ahora todos están esterilizados, ella y 2 de sus bebés viven con nosotros, los otros dos encontraron buenos hogares. Ella decidió que no quería ser callejera, y nunca quiere salir.
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