Cuando no tienes ninguna expectativa, no te llevas chascos. Pero cuando te meten en la cara un anuncio de comida deliciosa y luego te sirven algo que no se parece en nada, pues te enfadas.
Nadie espera un plato perfecto en el restaurante. Pero algunos de estos son tan incomparables a como lo anunciaban que había que ponerlos uno al lado del otro para verlo. Aquí debajo tienes muchos ejemplos, vota por los más descarados y cuéntanos si te ha pasado algo así alguna vez.
Y no hablamos solo de comida rápida. Restaurantes aparentemente decentes también violan esta norma básica: no se juega con la comida ajena.











