Cuando los artistas crean, crean sus mundos. Algunos crean mundos felices, llenos de sentido y descubrimiento, otros tierras aventureras llenas de magia y fantasía, otros mundos escalofriantes y espeluznantes llenos de monstruos y miedo. Ese es el poder de la creatividad. Todo artista tiene que aprender a utilizarlo.
No cabe duda de que el fotógrafo Titus Poplawski sabe utilizar muy bien su creatividad. El fotógrafo consigue crear un mundo surrealista, onírico y a veces incluso espeluznante utilizando una cámara analógica. Titus se centra en las personas en sus fotografías, colocándolas en entornos inusuales y extraños para crear las vibraciones únicas de sus fotografías.










