Hay muchas razones por las que la gente puede acabar con un mal tatuaje. Tal vez les falte gusto, tal vez hayan ido al estudio equivocado, o tal vez hayan querido líneas torcidas a propósito. Quién sabe. En cualquier caso, el diseño se ha quedado para siempre, y si van, por ejemplo, a la playa a darse un baño, otras personas pueden darse cuenta, hacer una foto y compartirla en Internet. Esa es la realidad en la que vivimos. Y ocurre más de lo que crees. Basta con echar un vistazo a la cuenta de Instagram @worst_of_tattoos (Los peores tatuajes). Tiene la misión de demostrar que, "los humanos son una basura a la hora de tomar buenas decisiones" y ya ha publicado más de 360 ejemplos para demostrarlo. Aquí tienes algunos de ellos.






