No me digas que no te has leído la etiqueta antes de planchar la blusa de seda. La verdad es que yo tampoco, las solemos cortar para que no estorben y confiamos al destino y a la mente racional el cuidado de la prenda.
Luego te preguntas qué ha salido mal. Estos fallos al planchar no son para flojos, así que prepárate para reírte, porque hemos recopilado los más divertidos y dolorosos casos de planchado que han salido mal.
Que sirva como homenaje a todos aquellos que pensaban que fue buena idea encender la plancha y usarla sobre materiales y superficies cuestionables...











