Fingir ser un poco diferente a como somos en realidad es perfectamente normal y bastante común. Todos lo hemos hecho alguna vez: nos hemos reído con un mal chiste para que alguien se sienta mejor o hemos fingido una sonrisa para esconder como nos encontrábamos en realidad. Sin embargo, llevar muy lejos esta personalidad fabricada puede ser avergonzante o patético, sobre todo si lo hacemos por las razones equivocadas.
Recientemente, el usuario ThatOddFrenchNobody se dirigió a las redes para preguntar: “¿Qué cosas parecen decir "no soy tan rudo como finjo serlo"?”, y los internautas fueron rápidos en comentar sus opiniones e historias. Al parecer, existen muchos ejemplos de personas que se esfuerzan demasiado para parecer geniales y fuertes, pero que no lo logran y terminan por lucir como idiotas.
#21
El mayor indicador de que no eres genial es que me digas que sí lo eres. Si tienes que mencionar lo importante que eres, entonces no debes ser muy importante en realidad.
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#22

Publicar frases de la biblia en línea sobre cómo estás siendo puesto a prueba.
Por ejemplo, mi tía, que nunca ha tenido un empleo y casi no ha salido de su ciudad natal, publicó esta frase:
“El diablo susurró en mi oído: ‘No eres lo suficientemente fuerte como para soportar la tormenta’. Hoy, le susurré en el oído al diablo: ‘Yo soy la tormenta’”.
Lo publicó con la cara de un cachorrito. Su publicación anterior había sido sobre el tráfico.
Por ejemplo, mi tía, que nunca ha tenido un empleo y casi no ha salido de su ciudad natal, publicó esta frase:
“El diablo susurró en mi oído: ‘No eres lo suficientemente fuerte como para soportar la tormenta’. Hoy, le susurré en el oído al diablo: ‘Yo soy la tormenta’”.
Lo publicó con la cara de un cachorrito. Su publicación anterior había sido sobre el tráfico.
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#23
Presumir sobre con cuánta gente te has acostado. A nadie le importa realmente y, en el peor de los casos, es algo sobre lo que preocuparse.
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#24

En una fiesta de Navidad, un chico me dijo que, fácilmente, era capaz de tomar mucho y conducir de forma segura si se concentraba. Media hora después, se desmayó y se cayó sobre el árbol de Navidad.
Edito: esto ocurrió frente a su jefe y toda su familia. Tengo 16 años y, él, 31. Soy alemán, así que yo también bebo. Tuve que llevarlo a la cama…
Edito: esto ocurrió frente a su jefe y toda su familia. Tengo 16 años y, él, 31. Soy alemán, así que yo también bebo. Tuve que llevarlo a la cama…
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#30
Los hombres que se quitan las camisetas cuando se enfadan, que inflan el pecho como un gorila y que su rostro se pone rojo al gritar. Usualmente, alguien hace que se echen hacia atrás, así que nunca pasa nada ni nadie se asusta en verdad. Son solo ladridos. Si no pueden mantenerse con calma, entonces no quedan dudas de que no son hombres rudos.
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