Las cicatrices tienen mala reputación. A menudo se ven como feas, peligrosas, criminales y algo que esconder o de lo que avergonzarse. En la cultura popular, son los chicos malos los que tienen cicatrices.
Con razón tanta gente se siente insegura sobre ellas. Sophie Mayenne, de Londres, Inglaterra, está trabajando para cambiar estas percepciones a través de su proyecto de fotografía 'Detrás De Las Cicatrices', una serie de conmovedoras fotografías de gente con sus cicatrices y las historias que hay detrás.
"Como fotógrafa siempre me ha atraído el trabajo crudo y sin retocar, y lo que nos hace diferentes a los unos de los otros -aquí es donde se origina mi interés en las cicatrices," contó Sophie a Bored Panda. "Cuando empecé el proyecto recuerdo decir que, si puedo suponer una diferencia para al menos una persona, entonces habré tenido éxito. A medida que el proyecto ha ido creciendo, tan solo espero que llegue a más gente y siga teniendo un impacto positivo."
Sus sujetos, a menudo inseguros y vulnerables tras años escondiendo sus cicatrices, así como el trauma psicológico con el que puede que carguen, han acogido su proyecto con entusiasmo. "La respuesta ha sido realmente positiva -y verte a ti mismo a través de los ojos de un fotógrafo puede ser una experiencia poderosa," nos contó Sophie. "Para alguna gente, la experiencia en la sesión de fotos puede ser muy terapéutica, ya que puede que no hayan compartido antes sus experiencias, y para otros supone consolidar el nuevo amor que sienten por sus cicatrices y su cuerpo."
Parece que el proyecto de Sophie está sin duda teniendo el impacto positivo que se propuso conseguir, ya que la gente se siente inspirada para contar sus historias y deshacerse la carga de la inseguridad. "A medida que más gente sabía del proyecto, más gente se ponía en contacto," contó a Bored Panda. "Espero poder hacer en el futuro un libro de las series con las que la gente del pasado y del presente puedan identificarse."
"Estas, en mi opinión, son algunas de las mejores y más honestas imágenes que he tomado nunca."
Continúa hacia abajo para ver algunas de las fotos del fantástico e inspirador proyecto de Sophie, así como breves descripciones de las historias que tienen detrás. ¡Haznos saber qué piensas en los comentarios!
#21 Nell

"Mis cicatrices surgieron cuando estuve en coma durante 90 días. Las de mi cara, cuello e ingle son porque estuve en un sistema de soporte vital conocido como ECMO (Oxigenación por membrana extracorpórea) -mis pulmones estaban devastados por una neumonía necrotizante y tuvieron que parar mi respiración- que oxigenaba mi sangre y me mantuvo viva durante 66 días. Las otras cicatrices redondeadas son de los drenajes del pecho porque los dos pulmones habían colapsado y una infección y el aire estaban atrapados en mi cavidad pectoral. La cicatriz de la espalda es de la cirugía por la que pasé porque tenía el pecho tan lleno de sangre que estaban afectando a mi corazón. Todo esto empezó cuando fui en un viaje escolar a Ardeche, en Francia. Me fui el 26 de junio con el colegio y volví el 24 de octubre. Estuve en un hospital francés en Montpelier, en cuidados intensivos todo ese tiempo. Nunca se rindieron conmigo y lucharon conmigo. Mis cicatrices son el mapa de mi supervivencia y estoy muy orgullosa de ellas. Me dan fuerza e individualidad. Es muy raro que la gente sobreviva a esta infección y, de hecho, yo sobreviví a dos, porque tras la primera neumonía sufrí una segunda infección -una MRSA en el hospital, y entré en fallo multiorgánico. Todos luchamos. Tengo una pequeña cicatriz en la garganta donde me hicieron una traqueotomía -fue extraño no tener voz cuando me desperté, pero no tenía miedo -solo creía."
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#22 Hannah

"En abril de 2016 me dijeron que tenía cáncer de mama. Después de varias pruebas y biopsias (de las que tengo algunas cicatrices pequeñas), me operaron una semana antes de mi 27 cumpleaños. No recuerdo demasiado de aquellos primeros días, salvo que vi Los Soprano y pasé mucho dolor. La primera vez que vi la herida estaba inconsolable. Tuve muchos problemas durante los meses siguientes -mis enfermeras me dijeron que había roto el record de mayor período de recuperación después de una tumorectomía. Mi cuerpo rechazó los puntos solubles y tuve un par de infecciones. Un día estaba con amigos y se me abrió la herida por un lado. Para cuando llegué a urgencias la sangre salía a borbotones y mi camiseta estaba empapada, por lo que la cicatriz es mucho más gruesa que la incisión original.
Todavía es difícil hablar sobre ello, y todavía no me gusta mi cicatriz, pero estoy cerca. No es fácil tener una cicatriz en una parte de tu cuerpo que es "sexy" - ya no tengo esa relación con mis pechos.
Este proceso con el cáncer me ha enseñado mucho, y aprecio a mi cuerpo por hacerlo lo mejor posible y mantenerme con vida. Sé que pronto también apreciaré esta cicatriz, como un recordatorio de la fuerza que tuve para seguir adelante."
Todavía es difícil hablar sobre ello, y todavía no me gusta mi cicatriz, pero estoy cerca. No es fácil tener una cicatriz en una parte de tu cuerpo que es "sexy" - ya no tengo esa relación con mis pechos.
Este proceso con el cáncer me ha enseñado mucho, y aprecio a mi cuerpo por hacerlo lo mejor posible y mantenerme con vida. Sé que pronto también apreciaré esta cicatriz, como un recordatorio de la fuerza que tuve para seguir adelante."
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#23 Ela

"A los 9 años me diagnosticaron escoliosis. Para entonces ya se había clasificado como "severa", con una curva de 40 grados. Al salir de aquella consulta supe que nunca podría ser bailarina de ballet. Desde la diagnosis ha sido complicado que un profesor de danza me enseñe, o me tome en serio. Mi columna estaba tan mal que se doblaba sobre sí misma en un ángulo de 90 grados por encima y 60 por debajo. Tuve que pasar por una cirugía de fusión de columna a los 13 años. Tuve mucha suerte de poder ir a una escuela de danza a los 15 años donde los profesores vieron mi amor por el ballet y se centraron en eso, no mi columna. También me siento muy agradecida de poder ir a una universidad de artes escénicas en la que mis tutores me tratan igual y me ven como alguien con pasión, no discapacidad. Sigo haciendo las paces con mi espalda. Después de seis años sigo sin sentirme "yo", pero tengo que recordarme a mi misma que, de no haber tenido la operación, estaría en una silla de ruedas."
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#24 Maddie

"Cuando tenía 9 años, me rompí el brazo montando en bicicleta un día lluvioso y, al caerme, mi apéndice estalló. Toda la atención en el colegio se puso en mi brazo roto hasta que, de pronto, no pude andar o moverme. Vomitaba sin parar, fui al médico y no supieron qué era hasta la última visita. Me dijeron a mí y a mi familia que tenía que ir de urgencia al hospital en ambulancia. Después descubrieron que había desarrollado "pentinitis" y todo el veneno de mi apéndice se había filtrado en el torrente sanguíneo, así que necesitaba ser extraído inmediatamente. Estuve en cuidados intensivos durante meses, encamada, y tuve que volver a aprender a caminar. Perdí muchas clases, pero después descubrí que, de haber ido un día después, hubiera muerto, así que la cicatriz representa que tengo que vivir cada día de verdad."
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#25 David

"Las cicatrices de mi brazo izquierdo son de autolesiones durante los últimos 7 años. La cicatriz en la parte superior derecha del abdomen es el resultado de una cirugía para extraer cartílago de las costillas para reconstruir mi oreja izquierda."
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#26 Jessica

"Tenía solo 8 años cuando tuve un accidente de tráfico. Estaba con mi amiga y su madre, sentada en el asiento de detrás del coche. No llevaba cinturón. De pronto, un coche apareció de la nada y vino hacia nosotras. Chocamos de forma violenta y el coche dio dos vueltas. Por desgracia, fui yo quien sufrió las peores heridas -cuando el coche daba vueltas, rompí la ventanilla cayendo sobre ella. Me golpeé con la cabeza en el suelo (perdiendo parte de mi pelo), y el coche quedó sobre mi con medio cuerpo dentro y la otra mitad fuera. Me llevaron al hospital en helicóptero. El médico me indujo un coma y me operó el hígado dañado. Sufrí traumas en el pecho y la cabeza. Estuve en coma durante 10 días, y al décimo el médico le dijo a mi madre que no había nada más que hacer y que no sobreviviría a aquella noche. El día siguiente me desperté con una temperatura de 42º por la medicina que me habían dado. El médico le dijo a mi madre que había sido un milagro.
Llevo 22 años de mi vida cargando con esta cicatriz y ha sido como un tatuaje que representa un capítulo nuevo."
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#27 Billy

"A los 18 años fui diagnosticado con Ewings Sarcoma, un raro cáncer de huesos que afecta predominantemente a gente joven. Antes de mi diagnóstico nunca había oído hablar de Ewings y no tenía ni idea de lo mucho que impactaría en mi vida. Parte del proceso de tratamiento incluyó reemplazar mi fémur con titanio, lo cual dio como resultado una cicatriz de la longitud de mi muslo. A menudo siento que la cicatriz puede ser un recordatorio constante del tiempo que pasé enfermo del estómago en el hospital, pero estoy aprendiendo poco a poco a verla como un símbolo de salud, recuperación y una oportunidad de vivir una vida larga. Ahora puedo alejarme y ver más que un cuerpo enfermo, puedo ver a una persona más motivada que antes por la vida."
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#28 Andrea

"Mis primeras cicatrices llegaron a los 14 años, mientras jugaba a perseguirnos con mis amigos. Salté por encima de un muro, pero el muro se movió y me quedaron marcas en las dos piernas. Durante años, paranoica por mostrarlas, solo llevé pantalones.
Las cicatrices de mi brazo izquierdo y mi cara me las provocó una persona trastornada por venganza, lo peor es que no iban para mí. Me vi envuelta en una pelea donde la persona tenía un vaso en la mano mientras me golpeaba. Yo no me di cuenta hasta que noté la sangre en la cara. No me di cuenta del brazo hasta que miré hacia abajo y lo vi abierto como un pollo.
Ahora me quiero por mí misma desde que empecé a Centrarme en Crear Mi Yo Definitivo."
Las cicatrices de mi brazo izquierdo y mi cara me las provocó una persona trastornada por venganza, lo peor es que no iban para mí. Me vi envuelta en una pelea donde la persona tenía un vaso en la mano mientras me golpeaba. Yo no me di cuenta hasta que noté la sangre en la cara. No me di cuenta del brazo hasta que miré hacia abajo y lo vi abierto como un pollo.
Ahora me quiero por mí misma desde que empecé a Centrarme en Crear Mi Yo Definitivo."
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#29 Lucia

"Nací con cinco agujeros en el corazón y llevo esta cremallera desde que tenía 2 semanas de vida. Tuve mi segunda cirugía a corazón abierto a los 2 años de edad y la tercera a los 26 (¡hace 6 meses!) porque mi corazón era demasiado grande. Oh, la ironía de tener un gran corazón -¡física y metafóricamente! Llevo en este proceso toda mi vida y mis cicatrices son un recuerdo de que soy fuerte y puedo hacer cualquier cosa. Cuando era pequeña mis padres se preocupaban por mí, pero después de mi tercera operación este año, he comprendido de verdad la fuerza y la belleza de mi cicatriz. ¡Soy yo! Tener un corazón abierto es un verdadero regalo de la vida, y yo he tenido la suerte de haber sido abierta 3 veces.
Solía no poder decir la palabra cicatriz, como si fuese algo maligno y feo, pero ahora la veo como una palabra preciosa. A medida que me hago mayor, más hornada me siento de formar parte del exclusivo "club de la cremallera" y sí, como mujer, ha sido difícil llevar una cicatriz justo en el medio del pecho, al lado de mis pechos (¡Una de las partes más sexis del cuerpo!), pero la forma que tengo de verlo es que, soy tan abstracta, ¡que Picasso querría pintarme!"”
Solía no poder decir la palabra cicatriz, como si fuese algo maligno y feo, pero ahora la veo como una palabra preciosa. A medida que me hago mayor, más hornada me siento de formar parte del exclusivo "club de la cremallera" y sí, como mujer, ha sido difícil llevar una cicatriz justo en el medio del pecho, al lado de mis pechos (¡Una de las partes más sexis del cuerpo!), pero la forma que tengo de verlo es que, soy tan abstracta, ¡que Picasso querría pintarme!"”
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#31 Helen

"Un día después de graduarme en la universidad sufrí un colapso y fui diagnosticada con un defecto del corazón congénito (un agujero en el corazón). Esto fue reparado posteriormente con cirugía a corazón abierto en 2015, dejándome esta gran "cremallera" y 3 cicatrices de drenajes de pecho. En octubre de 2016, después de una recuperación exitosa, sufrí un inexplicable fallo en el corazón que me provocó múltiples coágulos y, como resultado, tuve problemas para caminar, daño permanente en varios órganos, una estancia en el hospital de 3 semanas y cirugía de emergencia en las piernas. De esto tengo dos cicatrices más a través de las cuales entraron en las arterias femorales a través de las caderas. Estoy muy orgullosa de todas mis cicatrices, pero sentirme orgullosa y aceptar lo que le pasaba a mi cuerpo son dos cosas separadas que ha llevado un tiempo aceptar. Todos estos obstáculos me han convertido en una persona mejor, y me niego a dejar que mis circunstancias definan cómo vivo mi vida. Espero que otra gente que pueda tener que vivir con problemas del corazón, o que esté atravesando una experiencia similar, me mire, o a mis cicatrices, y piense: "Si ella pudo superar esto, yo también puedo."
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#32 Hebe

"El año pasado tuve una operación para corregir mi escoliosis. La experiencia de estar en el hospital y del proceso de recuperación ha sido increíblemente aleccionadora. Tengo un nuevo respeto por mi cuerpo. Es un cuerpo práctico, funciona. Puedo correr, bailar, saltar y ya no me preocupan las "áreas problemáticas" como antes. Me siento muy liberada y afortunada por haberme dado cuenta de lo genial y capaz que es mi cuerpo."
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#33 Deepshikha

"No me veo a mí misma antes de la cicatriz -la tengo desde que puedo recordar. Tenía 4 meses cuando me tuvieron que operar para retirar uno de mis riñones extra. Sí, nací con uno de más que me estaba haciendo estar muy enferma. Mi madre dice que la cicatriz era muy pequeña después de la operación, probablemente porque toda yo era muy pequeña. A medida que fui creciendo, la cicatriz creció conmigo, al igual que mi incomodidad y vergüenza. Es un proceso muy personal, pero soy afortunada por haber tenido apoyo de gente especial. Me ha llevado 34 años aceptarla -todavía no he llegado al punto en que puedo llevar un sari con seguridad, o un bikini de dos piezas sin que me importe, pero, con suerte, un día, ¡llegaré ahí pronto!"
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#34 Gemma

"Mi cuerpo está plagado de cicatrices de épocas problemáticas. Durante mucho tiempo lo sentía como un campo de batalla.
La relación con mi cuerpo y sus cicatrices no siempre ha sido fácil. Sí, a medida que me he hecho mayor me ha ido importando menos lo que la gente piense. He llegado a ver mi cuerpo como un regalo maravilloso -es excepcionalmente mío, me ha enseñado cosas que nadie más ha podido, es resistente y es precioso. Ahora mi cuerpo y yo somos un ejército y mis cicatrices son un exquisito recordatorio de mi fuerza.
Formar parte de Detrás De Las Cicatrices es como estar en un lugar seguro en el que Sophia permite que todas nuestras historias y cicatrices se unan para crear algo empoderador, alegre y profundamente curativo. Hoy siento que puedo mostrarme..."
La relación con mi cuerpo y sus cicatrices no siempre ha sido fácil. Sí, a medida que me he hecho mayor me ha ido importando menos lo que la gente piense. He llegado a ver mi cuerpo como un regalo maravilloso -es excepcionalmente mío, me ha enseñado cosas que nadie más ha podido, es resistente y es precioso. Ahora mi cuerpo y yo somos un ejército y mis cicatrices son un exquisito recordatorio de mi fuerza.
Formar parte de Detrás De Las Cicatrices es como estar en un lugar seguro en el que Sophia permite que todas nuestras historias y cicatrices se unan para crear algo empoderador, alegre y profundamente curativo. Hoy siento que puedo mostrarme..."
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#35 Lamissah

"Hola, mi nombre es Lamissah La-Shontae y soy una modelo y actriz de Reino Unido de 10 años.
La vida no tiene que ver con el color del pelo o de ojos que tienes... o con la forma de tu cuerpo... altura o peso... ni con el color de tu piel. La belleza va por dentro... Todos somos preciosos... tan solo tienes que buscar dentro de ti y sentirlo... los ojos son la ventana de tu alma y cuentan miles de historias.
La vida no tiene que ver con el color del pelo o de ojos que tienes... o con la forma de tu cuerpo... altura o peso... ni con el color de tu piel. La belleza va por dentro... Todos somos preciosos... tan solo tienes que buscar dentro de ti y sentirlo... los ojos son la ventana de tu alma y cuentan miles de historias.
Nací con varias marcas de nacimiento... la mayoría de las cuales se difuminaron o desaparecieron con la edad, los médicos decían que era algo común en bebés mestizos. El año pasado, una marca marrón que tenía en el brazo parecía oscurecerse, así que me enviaron a un dermatólogo especialista. Se nos confirmó que no había nada de qué preocuparse. La cosa siguió como siempre. Yo seguía mis sueños -viajando por el mundo, trabajando de modelo y grabando un montón de producciones geniales. Estaba trabajando muy duro... hasta a principios de este año cuando la marca de mi brazo parecía crecer rápidamente y volverse más oscura -extendiéndose por mi axila y ligeramente bajo mi brazo. Mi médico de cabecera me vio en la clínica e inmediatamente llamó para que fuese remitida a un especialista dermatólogo de nuevo. La mañana fue un torbellino, ¡todo sucedió muy rápido! Llegamos al hospital y me vio el especialista, quien dijo que no estaba contento, y me diagnosticó con una forma de melanoma que estaba creciendo rápidamente. De hecho, había crecido desde el día en que el médico de cabecera me había remitido. Quiso que me viese un cirujano plástico inmediatamente."
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#37 Yasmin

"Un tumor me cambió la vida de muchas formas. Una operación para extraer el tumor, del tamaño de un pomelo, me aportó confianza en mí misma a un nivel que fue verdaderamente incondicional. En 2012 me diagnosticaron un linfoma no de Hodgkins. El cáncer no era un problema, pero sí el descubrimiento de un gran tumor. Era benigno, pero de gran tamaño. Estaba pegado a mi hígado, a un montón de nervios y a una arteria principal en la pierna. Cinco horas de cirugía, un pulmón desinflado, el diafragma parado, un bypass con todas mis entrañas fuera en una mesa. Mi miedo al empezar la cirugía eran los efectos a largo plazo y cómo se recuperaría mi cuerpo. ¿Me seguiría queriendo mi novio, me encontraría atractiva, algún hombre encontraría aceptable mirarme? La verdad fue que me enseñó a amarme a mí misma, sin compromiso. Por dentro y por fuera, fue un viaje de aceptación total. Mi fantástico cuerpo todavía no me ha fallado, así que ¿quién era yo para no quererlo por mantenerme con vida? El mensaje es sencillo -se nos da un precioso recipiente en el que llevar nuestra alma. Trabaja muy duro para soportarnos a diario, el amor que tengo por mi cuerpo es insuperable. Me permite ser mi glorioso yo, soy una chica con mucha suerte."
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#38 Ellen

"Tengo cicatrización y estrías en la pierna izquierda debido a una condición llamada Proximal Femoral Focal Deficiency (PFFD), una enfermedad con la que nací. Esto significó pasar por varias operaciones desde pequeña. En los últimos años he empezado a sentirme más segura sobre mis cicatrices, aceptándolas y abrazándolas."
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#39 Miriam

"Cuando tenía 9 años me caí de un columpio estando de vacaciones y me rompí el brazo de mala manera. Estar en el hospital en vacaciones fue un sufrimiento, pero me hice amiga de los otros niños del ala y nos carteamos durante algún tiempo. La cicatriz no me preocupa para nada, me olvido de que está aquí hasta que alguien saca el tema."
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#40 Blanca

"Hace 10 años tuve un accidente de moto con mi padre estando de vacaciones en Tailandia. Fue alrededor de las 9pm, estábamos volviendo de la cena y un coche que venía en dirección contraria invadió nuestro carril. Mi padre giró bruscamente hacia la izquierda, así que el coche solo nos dio en el lado derecho. Yo me rompí el fémur, del cual dicen que es tan duro como el cemento. También sufrí cortes y rozaduras por toda la piel, pero por suerte esos no dejaron cicatriz, aunque mi pierna rota significaba una larga cicatriz a lo largo de la cara externa del muslo.
Un par de años después descubrieron que también tenía roto un ligamento de la rodilla, me operaron y salí de ahí con seis nuevas cicatrices. Varios años después encontraron otro ligamento dañado en mi rodilla, así que más cirugía.
Ahora tengo 8 cicatrices a lo largo de la pierna, las cuales adoro, pero ya que tengo cicatrización hipertónica todas son bastante anchas y evidentes. Recuerdo la primera vez que me puse una falda después del accidente, se veían unos 2cm de cicatriz y, solo por eso, ni siquiera me atreví a salir así. Me llevó un par de años acostumbrarme a las cicatrices, que se difuminaran los suficiente como para olvidarme de ellas. No ayuda mucho cuando la gente te pide tocarlas y reacciona con grima, diciendo "ew, qué asco". Poco a poco me empiezo a dar cuenta de que no están ahí para hacerme odiar lo que sucedió. El accidente me enseñó mucho sobre paciencia y sobre sentirme agradecida por lo que tengo. Sentí que me debía a mí misma enamorarme de mi cicatriz un poco más cada vez.
10 años y 5 operaciones después, sigo sintiendo efectos físicos y psicológicos del accidente, pero no creo que cambiaría nada."
Un par de años después descubrieron que también tenía roto un ligamento de la rodilla, me operaron y salí de ahí con seis nuevas cicatrices. Varios años después encontraron otro ligamento dañado en mi rodilla, así que más cirugía.
Ahora tengo 8 cicatrices a lo largo de la pierna, las cuales adoro, pero ya que tengo cicatrización hipertónica todas son bastante anchas y evidentes. Recuerdo la primera vez que me puse una falda después del accidente, se veían unos 2cm de cicatriz y, solo por eso, ni siquiera me atreví a salir así. Me llevó un par de años acostumbrarme a las cicatrices, que se difuminaran los suficiente como para olvidarme de ellas. No ayuda mucho cuando la gente te pide tocarlas y reacciona con grima, diciendo "ew, qué asco". Poco a poco me empiezo a dar cuenta de que no están ahí para hacerme odiar lo que sucedió. El accidente me enseñó mucho sobre paciencia y sobre sentirme agradecida por lo que tengo. Sentí que me debía a mí misma enamorarme de mi cicatriz un poco más cada vez.
10 años y 5 operaciones después, sigo sintiendo efectos físicos y psicológicos del accidente, pero no creo que cambiaría nada."
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