A todos nos ha pasado. Ves una bolsa de basura solitaria en la esquina de una calle, y por un momento, estás 99,9% seguro de que es un perro. De hecho, un pastor australiano de pelo oscuro. Sigue siendo una bolsa, pero apostarías tu alma a que no lo es.
En primer lugar, no te estás volviendo loco y, en segundo lugar, lo más probable es que acabes de experimentar un fenómeno conocido como pareidolia. Ocurre cuando ves objetos inanimados con caras o con alguna apariencia humana. Y es algo para lo que nuestros locos cerebros están programados y es para buscar la familiaridad en prácticamente todo, incluso en las cosas más inesperadas y extrañas.
#22 Esta burbuja de aire en mi paquete de salsa de soja parece un muñeco de nieve

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#26 Recientemente he hecho magdalenas y este trozo de masa quemada con aspecto de babosa me ha dado un susto de muerte

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#28 A veces la madre naturaleza puede ser espeluznante (Chesaning, Minessotta)

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#29 La mancha de pelo blanco en el pecho de mi perro parece un gato estornundando

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