La cuestión de la depilación femenina es controvertida: nos guste o no, la sociedad dice que las mujeres deben lucir su cuerpo libre de vellos. Esta es una imposición tan arraigada que aún en la actualidad resulta raro ver a una mujer sin depilar. Un acto que debería ser exclusivamente decisión personal —como todo lo que incumbe a nuestro propio cuerpo— continúa siendo parte de un debate colectivo.
“Hoy, la mayoría de las mujeres sienten que deben depilarse, como si no tuvieran otra opción. Hay algo profundamente cargado en eso, aunque las percepciones están cambiando lentamente”, le comentó Heather Widdows, profesora de ética global en la Universidad de Birmingham de Gran Bretaña, a CNN.
No obstante, muchas mujeres optan por dejar atrás los mandatos sociales y vivir su vida acorde a sus propios deseos. Por distintos motivos, deciden que lo mejor para ellas es dejar de depilarse y se muestran orgullosas de su decisión, haciendo caso omiso a las críticas. Aunque, claro, esto no es fácil para todas: algunas mujeres desearían liberarse de la presión social que las lleva a depilarse, pero el peso de la sociedad resulta más grande.













