Esta es la historia de Buzz persiguiendo su sueño. Buzz es un chico de 23 años con autismo, y hace años que quería un tatuaje. Sin embargo, tras preguntar sus padres en varios estudios, en todos se negaron a tatuarlo.
"De niño le encantaban los tatuajes falsos y le molestaba cuando se le borraban,"
dijo Sandi Green, su madre, a KTVU. Su hijo le pedía repetidamente uno de verdad, pero ella le decía que tenía que esperar a ser mayor. Y pensó convertir su sueño en realidad cuando su hijo cumplió 23 años.
Hasta el médico de Buzz apoyó la idea, pero cuando Sandi comenzó a llevar a Buzz a estudios de tatuajes, bien eran rechazados o les ponían precios excesivos. Afirmó que su reacción era comprensible, ya que su hijo mide 1'90 cms y pesa 90 kilos y no sabían cómo iba a reaccionar a la aguja.
Continuaron su búsqueda, hasta que conocieron al tatuador Pat Masga de Northwest Inkorporated.
"Cuando Buzz llegó, sonreía. En cuanto le conocí, me dije que tenía que hacerle el tatuaje sí o sí. No importa los ajustes que tuviera que hacer, si me llevaba 5 horas o 5 sesiones, estaba deseando hacerlo. Se sentó como un campeón, no se quejó ni me pidió que parara, ¡y lo hicimos!
Buzz se tatuó a Tommy, de la serie de dibujos "Rugrats" de los 90, y no podía estar más feliz. Masga escribió una publicación en Facebook respecto al encuentro en la página de su tienda, y se volvió viral con 377.000 likes y siendo compartido 165.000 veces.
La gente reaccionó de distintas formas ante la historia de Buzz